Así se le conoce a la muerte repentina e inesperada de un niño menor de un año, aparentemente sano. Generalmente muere después de haberlo puesto a dormir sin mostrar signos de sufrimiento.

Síndrome de muerte súbita del lactante: cómo reducir el riesgo

Se puede disminuir el riesgo del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) al que están expuestos los bebés sin distinción de grupo social, económico, étnico o racial. Para esto presentamos algunas recomendaciones importantes a seguir:

Posición adecuada al dormir: Desde el día del nacimiento, se debe acostar al neonato boca arriba, dormir de costado no resulta tan seguro como dormir boca arriba, no hay posibilidades que los bebés sanos acostados boca arriba puedan aspirar el vómito a los pulmones.
 
A partir de los 5 o 6 meses es normal que los bebés tiendan a darse vuelta,  no se debe impedir el movimiento ya que a esa edad el riesgo de SMSL disminuye considerablemente, aunque conviene siempre acostarlo boca arriba. Si encuentra al bebé boca abajo, simplemente hay que darle vuelta.
 
 
Cabeza descubierta: Si la cabeza del bebé queda cubierta con la ropa de cama tiene un mayor riesgo de padecer SMSL. Se debe ubicar el infante con los pies tocando el pie de cama, esto evita que con movimientos nocturnos pueda quedar tapado con la ropa de cama. Las mantas deben subir hasta las axilas dejando los brazos fuera de estas.
 
 
Humo de cigarrillo: Fumar durante el embarazo o exponer al bebé recién nacido al humo del tabaco provoca un aumento de SMSL puesto que los componentes químicos dañinos atraviesan la placenta y alcanzan las células del vulnerable organismo del bebé. De esta forma, el feto se ve privado de nutrientes y de oxígeno, la nicotina complica el desarrollo del sistema nervioso central del bebé.
 
El daño es muy difícil de observar debido a que ocurre a nivel celular, pero aunque el consumo sea bajo, el bebé siempre acumula niveles de nicotina mayores que su propia madre. 
 
 
Exceso de abrigo: Los bebés no deben tener ni mucho frío ni mucho calor, demasiado calor aumenta el riesgo de SMSL. Es más fácil ajustar la temperatura con mantas finas que telas gruesas.
 
Si el bebé transpira hay que quitarle parte del abrigo, es importante saber que los bebés regulan la temperatura por la cabeza, por lo cual, ésta no debe estar cubierta.

No se debe usar calefacción en la habitación, la temperatura ideal esta entre los 20 y 22 grados centígrados, no importa si el bebé tiene las manos o los pies fríos, esto normal.
 
 
Evite el “colecho” en Neonatos: El dormir en la misma cama con los papás no es recomendable ni seguro para los bebés menores de 3 meses,  estos deben dormir en una cuna al lado de la cama de los papás. Los movimientos de los adultos pueden provocar atrapamiento y asfixia en los menores.
 
 
Lactancia materna: Ésta protege la salud del bebé y disminuye el riesgo de SMSL por lo cual se debe priorizar esta alimentación sobre las fórmulas lácteas comerciales.

Síndrome de muerte súbita del lactante: cómo reducir el riesgo