
El Sostén Cefálico o control cefálico es una de las primeras adquisiciones motrices que alcanza un niño, aparece entre los 2-4 meses con una media de edad a los 3 meses.
Consiste en mantener la cabeza en una posición vertical respecto al tronco y su adquisición depende de la integridad del sistema nervioso central.
El sostén cefálico es muy importante ya que de él dependerá el desarrollo visual (fijación visual, coordinación ocular, coordinación óculo-manual) cognitivo y la motricidad.
La falta de control cefálico tiene repercusiones en el desarrollo visual, la orientación y el equilibrio; también es necesario para realizar una adecuada deglución de alimentos sólidos.
