La neurociencia y el aprendizaje a través de las artes

En esta ocasión centramos nuestro blog como una invitación al lector a reflexionar sobre los aportes de la neurociencia al entendimiento del proceso de aprendizaje gracias a las artes.

Cómo la memoria, las emociones y el desarrollo creativo suceden en el cerebro durante el proceso de aprendizaje de un arte?

La práctica artística alimenta una mayor plasticidad cerebral, además de los beneficios psicológicos permite mejorar funciones como la atención, memoria, capacidad visuoespacial, entre otras, las cuales están directamente asociadas a los procesos de creación artística.

“La educación artística resulta imprescindible porque permite a los seres adquirir toda una serie de competencias socioemocionales básicas para su desarrollo personal y que, además,  les hacen más felices. Y ese es el verdadero aprendizaje, el que les prepara para la vida”.  (Jesús C. Guillén)

La neurociencia y el aprendizaje a través de las artes

El cerebro humano se va transformando acorde a las experiencias vividas, a la memoria almacenada, a las emociones y la generación de nuevas ideas; a esta capacidad de adaptación se lo denomina plasticidad cerebral.

Existen dos factores que provocan la plasticidad, el factor interno correspondiente al aspecto biológico, lo que sucede en el organismo como la oxigenación, nutrición e hidratación del cuerpo; y el factor externo que corresponde a factores culturales y sociales que inciden en el ser humano.

La neurociencia y el aprendizaje a través de las artes

“Cuando el ser humano vive una experiencia significativa, su cerebro se encarga de almacenar el recuerdo y mantenerlo como una reserva, para que en el momento que lo necesite y lo motive la emoción”. (Pizano,G 2010)

El artista plástico constantemente recurre a la memoria no sólo de reproducir lo que observa, sino que a través de su interpretación personal, reproduce su concepción del mundo.

El estado de ánimo y los sentimientos pueden influir en la capacidad de desarrollar una actividad, de razonar y tomar decisiones, de esta manera presenta la actitud y predisposición a aprender. Se aprende más si el ambiente en el que trabaja ofrece un estado placentero: la música, el baile, la pintura, la escultura en otras nos permiten mejorar el entorno, ser más creativos, afectivos y efectivos.

Por naturaleza, el arte está ligada a las emociones.

El artista se ve más motivado si su aprendizaje gira en torno a sus propios intereses y curiosidad. Al aprender con colores, sonidos, temáticas y formas que inspiran visual, auditivo, olfativo y conceptualmente, el aprendizaje se vuelve significativo, el artista permanece trabajando con motivación y placer.

La neurociencia y el aprendizaje a través de las artes

Si aplicamos estos conceptos en el diario vivir de nuestros hijos y en nuestras propias vidas estaremos estimulando el desarrollo cerebral y a que su plasticidad permita que sea un órgano dinámico con amplias capacidades de aprendizaje.

La neurociencia y el aprendizaje a través de las artes

Existen diversas técnicas con las cuales podemos estimular a nuestros niños y la plasticidad de sus cerebros, entre las cuales tenemos el Puntillismo (Ver foto anterior). Esta técnica consiste en realizar un dibujo utilizando únicamente puntos y es sorprendente ver como pueden crear sombras, combinar colores, dar volumen únicamente con ellos.

Las actividades artísticas fomentan la creatividad de los niños, siendo muy recomendables en los primeros años de vida. Aumentamos la autoestima, la inteligencia emocional, la seguridad y la resolución de conflictos, a la vez que potenciamos la motricidad fina y la imaginación.