
Con el nacimiento de un nuevo bebé también se generan múltiples inquietudes sobre sus cuidados y otros temas. A continuación, presentamos algunos de los más relevantes:

Alimentación: Se recomienda que el recién nacido reciba lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad, después de la introducción de alimentos complementarios, la alimentación con leche materna debe continuar hasta terminar el primer año de vida y más adelante, si la madre lo desea.

Cordón umbilical: Se recomienda que el cordón umbilical del recién nacido se mantenga limpio y seco, preferiblemente por fuera del pañal, hasta que se momifique y caiga, sin aplicar antisépticos o antibióticos tópicos. Al tocarlo él bebé no siente dolor, ya que carece de sensibilidad, con el correr de los días su aspecto variará y se irá secando hasta caerse solo, habitualmente entre la primera y segunda semana. A veces la base del cordón tiene un color amarillento que es normal. Lavarlo con agua y jabón y secarlo bien, retirando cualquier secreción o restos de sangre que pudiera haber. Recomendamos usar una gasa estéril en lugar de algodón, para evitar que las pelusas queden adheridas al cordón. Puede bañar al bebé, aun si el cordón no se le cayó todavía. Luego de su caída es normal que exista una pequeña perdida de sangre durante algunos días, que no requiere cuidados especiales.

Deposiciones: El tránsito intestinal es muy variable en el bebé recién nacido, puede tener deposición durante cada comida o después de la misma, y a veces presentar una por día, o incluso con menos frecuencia. Las características se van modificando con el correr de los días. Comienzan siendo muy espesas y de color negro (meconio), luego verdoso y después de algunos días toman un color amarillento y son flojas. Al tercer o cuarto día pueden tener deposiciones liquidas, debido a que la mamá comenzó a producir más leche y el intestino se está adaptando.

Sentidos: Los niños ven desde el nacimiento y son capaces de alinear sus ojos con sus padres, si estos se colocan lentamente delante de ellos a una distancia de 30 a 40 cm. Prefieren las caras humanas a ningún otro objeto, también son capaces de imitar los gestos de los adultos y de moverse siguiendo el ritmo de la conversación, también oyen, prefiriendo las voces humanas y reconocen perfectamente el sonido de la voz de su madre. Les gustan más los sonidos agudos y las frases repetidas. No hablan, pero lloran con diferentes tipos de llanto, que la madre rápidamente aprende a conocer y diferenciar (hambre, dolor molestia). Es un buen método de comunicación. Reconocen a su madre por el olfato y a la leche por el gusto, es decir tienen todos sus sentidos desarrollados.

Sueño: Los recién nacidos y lactantes deben dormir siempre sobre su espalda (boca arriba), deben dormir en una superficie plana y firme. No dormir con la cabeza cubierta por cobijas, bufandas o similares. Debe evitarse la exposición al humo de cigarrillo antes y después del nacimiento.
Recuerde lavarse siempre las manos antes de atender a su hijo o preparar su alimento, luego de ir al baño y de cambiarle el pañal, además se recomienda hacer una consulta de control por un médico, preferiblemente un pediatra, a las 72 horas después del nacimiento.
