Es una técnica de alimentación complementaria ampliamente utilizada, en el BLW es el bebé quién “Dirige” el proceso de alimentación complementaria (A.C) siendo los padres quienes ofrecen diversas opciones saludables y seguras pero finalmente es el niño quién decide que comer y en qué cantidad. El BLW no incluye papillas ni purés y se conoce como un método de introducción a la A.C respetuoso con el bebé. 

BLW (Baby-Led Weaning): cuando el bebé dirige su alimentación

Con el BLW el bebé explora y descubre los diferentes sabores, texturas, olores y colores en las comidas permitiendo desarrollar coordinación ojos-manos-boca, así como gustos propios del paladar. Se concibe inicialmente como un método para educar más que para alimentar ya que la principal fuente de alimento seguirá siendo la lactancia materna.

Se recomienda tener precaución con bebés prematuros quienes se deben valorar de manera individual y siempre de la mano de su profesional en salud de confianza. El BLW no se recomienda en niños con dificultades neurológicas o motoras, ni con fallo de Medro (retraso en aumento de peso y crecimiento).

Su inicio se puede dar a los seis meses de edad teniendo en cuenta el periodo de Lactancia Materna Exclusiva, posterior a esta edad el bebé ya se encuentra preparado para recibir alimentos sólidos, teniendo en cuenta estas recomendaciones en nuestro bebé:

BLW (Baby-Led Weaning): cuando el bebé dirige su alimentación

La implementación del BLW puede traer beneficios varios entre los cuales tenemos:

BLW (Baby-Led Weaning): cuando el bebé dirige su alimentación

Iniciación del BLW

Una de las preguntas normalmente formuladas por las familias es ¿cómo empiezo el BLW?, para esto vamos a presentar una serie de recomendaciones importantes para realizar una introducción adecuada a nuestros niños:

BLW (Baby-Led Weaning): cuando el bebé dirige su alimentación

Independiente del método de alimentación complementaria utilizado, siempre se deben seguir normas básicas de seguridad que minimicen la probabilidad de accidentes, busca siempre una posición adecuada del bebé, nunca lo dejes sin supervisión y evita comidas con alto riesgo de atragantamiento como los frutos secos, palomitas de maíz, uvas enteras, trozos grandes de zanahorias y manzanas.

Revisa la alimentación familiar, aprovecha la introducción de alimentos en tu bebé para mejorar la alimentación de todo el grupo familiar, evita comidas insanas y amplía la variedad en el menú. Los alimentos que por carácter nutricional no se deben dar son: