Una introducción precoz de la Alimentación Complementaria puede traer riesgos a corto y largo plazo. Entre los 4 y 6 meses no se han encontrado beneficios de la introducción de la alimentación en niños amamantados y sí se ha visto un aumento de las infecciones, tanto en países en desarrollo como en países desarrollados.
 
Las pautas varían mucho entre regiones y culturas, no se deben dar instrucciones rígidas, no hay alimentos mejores que otros para empezar, aunque se recomienda ofrecer de manera prioritaria alimentos ricos en hierro y zinc. 

Alimentación complementaria: ¿cómo comenzar?
Alimentación complementaria: ¿cómo comenzar?

¿Cómo ir introduciendo los alimentos? Esta pregunta tiene múltiples respuestas para lo cual daremos algunas recomendaciones:
Se recomienda introducir los alimentos de uno en uno, con intervalos de unos días, para observar la tolerancia y la aceptación y no añadirles sal ni azúcar, para que el bebé se acostumbre a los sabores naturales de los alimentos.
 
Frutas y Verduras:
Progresivamente se debe ofrecer al niño toda la variedad de frutas y verduras disponible, en cualquiera de las comidas diarias, e ir variando también la forma de presentación (rayada, en trozos, enteras).

Se recomienda que las frutas sean consumidas enteras, no en zumo ya que estos no generan beneficios adicionales pero sí aumentan la incidencia de caries y pueden contribuir con problemas de obesidad.

Alimentación complementaria: ¿cómo comenzar?


Cereales:

Pueden introducirse en polvo disueltos en leche, añadidos a purés, en forma de arroz hervido, pan, pasta, arepas o tortas de maíz, quínua o avena, según la edad y el estado madurativo del lactante y las costumbres familiares.
Sólo si la madre se extrae leche por otros motivos, se podrían añadir los cereales en polvo a la leche extraída para dar al niño en alguna de las tomas. Los cereales no son alimentos de consumo obligatorio en el proceso de diversificación, especialmente si la dieta es equilibrada y rica en hierro a través del consumo de otros alimentos como las carnes. En estos casos, se pueden mezclar las harinas con frutas, verduras o agua.
No se aconsejan cereales en polvo que contengan miel o azúcares añadidos en su composición.

Alimentación complementaria: ¿cómo comenzar?

Proteínas:
Las carnes rojas, el pollo, el pescado, el marisco, los huevos y las legumbres se pueden ofrecer en forma de purés, cocinados y desmechados o en pequeños trozos en lactantes más mayores. Se debe ofrecer diariamente alimentos de este grupo, de forma variada, especialmente aquellos ricos en hierro.
El pescado es un buen alimento, aunque se debe limitar el consumo de atún, por la posibilidad de contaminantes como el metilmercurio, especialmente en niños pequeños.
La carne roja es una fuente principal de hierro con buena biodisponibilidad pero no se deben excluir alimentos de origen no animal con hierro como guisantes, lentejas, frutos secos o brócoli, aunque representan una fuente de hierro menor y de más difícil absorción, también deben formar parte de la dieta de los niños.

Alimentación complementaria: ¿cómo comenzar?

Lácteos:
Entre los 6 y 12 meses, la leche materna sigue siendo el alimento principal, por lo que se recomienda mantenerla a demanda, sin disminuir el número de tomas. Se puede ofrecer yogur natural o queso desde los 9 meses y leche de vaca entera a partir de los 12 meses. En el caso de lactantes no amamantados, la fórmula indicada por encima de los 6 meses de edad es la fórmula de continuación. Según se vaya diversificando la dieta, disminuirá la cantidad de leche ingerida, aunque se recomienda mantener al menos dos raciones de lácteos diarios.

Calendario orientativo de incorporación de alimentos del Dr. Juan Fernando Trujillo Vargas, médico pediatra (SCP), basado en las recomendaciones de la Agència de Salut Pública de Catalunya.

Calendario orientativo de incorporación de alimentos

Alimento0–6 meses6–12 meses12–24 mesesMás de 2 años
Leche maternaIniciaciónContinuaciónContinuaciónContinuación
Fórmulas adaptadas (en caso de no lactancia)IniciaciónContinuación
Cereales, frutas, hortalizas, legumbres, huevo, carne, pollo, pescado, aceite de olivaIniciaciónContinuaciónContinuación
Yogurt, queso, leche entera (si se suspendió la lactancia)IniciaciónContinuación
Sólidos con riesgo de atragantamiento (frutos secos, manzana, zanahoria cruda, etc.)Iniciación

Fuente: basado en «Recomendaciones para la Alimentación en la Primera Infancia» (Agència de Salut Pública de Catalunya).

Dentro del ¿cómo? también debemos tener en cuenta no solo los aspectos de presentación, cantidades y fechas, debemos comprender que nuestros niños están en desarrollo y es muy importante que ellos sean parte activa en las decisiones, por esto se presenta la Alimentación Activa la cual se refiere al enfoque de la Alimentación Complementaria Positiva la cual genera confianza, emotividad y autonomía en el proceso de la ingestión de alimentos. Este punto será tratado en nuestro próximo Blog acerca de Baby-Led-Weaning.

Fuente: Informe Asociación Española de Pediatría sobre Alimentación Complementaria