Lactancia materna: el alimento ideal

En la fisiología normal de los mamíferos, la lactancia sigue al embarazo y la interrupción de este proceso fisiológico se asocia con resultados negativos para la salud del niño y la madre.

Amamantar no es solo alimentar: es confortar, proteger y comunicarse.

La OMS aconseja la lactancia materna exclusiva durante los seis meses de vida y prolongarla de manera mixta hasta los dos años de edad. Colombia igualmente reitera el mismo consejo en el plan decenal de la lactancia materna 2013.

La leche materna es sin lugar a dudas el alimento ideal para todo recién nacido, es específica para cada recién nacido, contiene todos los nutrientes necesarios para su adecuado crecimiento y desarrollo, además de otros elementos factores de protección que ninguna otra leche puede proporcionarle. Igualmente, está ampliamente demostrado que la alimentación con leche materna disminuye las complicaciones de los niños prematuros.

Según informe de la OMS en el 2009, el no lactar de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida da lugar a aproximadamente 1,4 millones de muertes y al 10% de toda la carga de enfermedad en menores de 5 años.

Si garantizamos la lactancia materna de manera óptima, podríamos prevenir hasta el 13% de las muertes en menores de 5 años (Lancet 2013), la leche materna es completamente específica, contiene los niveles apropiados de nutrientes para el bebé, es siempre cambiante desde el comienzo de una lactada a su final, de toma a toma y de día a día.

Los beneficios más evidentes y visibles de la lactancia materna en el recién nacido son: disminución de tasas de diarrea e infecciones de vías respiratorias, disminución de episodios de otitis media y aguda.

A largo plazo se asocia con menos riesgo de diabetes, cáncer infantil, síndrome de muerte súbita, enfermedades cardiovasculares, menos riesgo de obesidad, alergias, asma, hipertensión; también la relacionan con la disminución del riesgo de osteoporosis y la esclerosis múltiple.

Otro aspecto importantes son los mejores resultados en pruebas de desarrollo intelectual y motor que se evidencia en niños amamantados.

El contacto físico entre la madre e hijo llevan a un vínculo que proporcionan beneficios para el desarrollo y el apego.

Y no sólo son beneficios para el bebé, sino también beneficios en la salud materna como serían: menor incidencia de diabetes, cáncer de mamá y ovario, rápida recuperación post-parto, menor tasa de hemorragia.

Por todas las razones expuestas, es compromiso de todos seguir trabajando en la promoción y apoyo de la lactancia materna.

                                                                                                                  Autor: Juan Fernando Trujillo